Nuestro organismo funciona como una máquina que equilibra los niveles de líquido en el cuerpo a través del sistema linfático; sin embargo, algunos factores pueden producir un desajuste en este proceso. Surge entonces la retención de líquidos, que se manifiesta a través de piernas, manos o tobillos hinchados, uno o dos kilos de más y la sensación generalizada de pesadez. También es posible que aparezca la temida celulitis.
La retención de líquidos afecta sobre todo a las mujeres, y se produce por diversos motivos, aunque el más habitual es una circulación sanguínea deficiente. Entre las otras causas se cuentan una incorrecta hidratación, pasar demasiadas horas de pie y hacer largos viajes en avión o coche. Esta deficiencia también se puede dar como síntoma premestrual, a causa del embarazo o por problemas de sobrepeso.
Algunos consejos para ayudar a combatir este problema:
- Moderar el consumo de sal: su consumo excesivo carga el trabajo de los riñones, que son los encargados de depurar el organismo, por eso, si disminuimos su ingesta, la función renal se optimiza y el exceso de líquido circulante es eliminado de manera más fácil y eficiente.
- Beber abundante agua durante el día: cuanto más agua reciba el organismo, más rápidamente pueden eliminarse las toxinas presentes en el cuerpo. Tomar como mínimo 1'5 litros de agua.
- Practicar actividad física de forma regular: ya que al mover las extremidades se evita también la retención de líquidos. Salir a caminar es uno de los ejercicios más saludables.
- Sumérgete en el hidromasaje: estimula la circulación sanguínea, logra relajar los músculos y abre los poros de la piel, con lo que favorece la eliminación de toxinas y grasas. Para obtener mejores resultados, el cuerpo ha de estar sumergido por completo en agua a unos 37 grados de temperatura.
- Ingerir infusiones después de las comidas: de té verde, salvia, cola de caballo, perejil y apio son especialmente beneficiosas, ya que tienen un efecto diurético.



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