
Normalmente cuando escribo un blog lo hago muy contenta porque me gusta mucho, pero éste, no es uno de ellos. Quería contaros que hace un tiempo, nos dejó mi perro favorito. Un animal extraordinario, fuerte, guapo, atletico, cariñoso, bueno y nunca tuvimos ningún problema con él. Le echo de menos, sobre todo cuando voy a mi casa porque siempre iba a recibirme a la puerta moviendo su preciosa cola, se ponía muy contento. Intento no encariñarme con nada ni con nadie porque cuando ya nos faltan a nuestro lado el dolor que sientes en un rincón de tu corazón es muy fuerte y no hay cura que lo alivie. Sé que eso es ley de vida pero a mi no me calma el dolor. Espero que vosotros no seáis tan flojitos como yo. Aquí os dejo una foto para que veáis que era un principe azul. Nanú, donde quiera que estés, quiero que sepas que te llevaré siempre en mi corazón.
