lunes, 31 de agosto de 2015

"CAP. 29" (accidente)

Tres veces tuve que pasar el tribunal. La primera fue cuando no me habían operado. La segunda cuando me operé la primera vez, este viaje lo pasé peor, no por nada sino por la respuesta que me dió el médico. Me preguntó: ¿eres zurda?, le dije: no, ¿en qué trabajas?, administrativo, y aquí va la respuesta: si eres administrativo con el brazo derecho tienes de sobra, otra cosa hubiera sido que tu oficio sea carnicera y zurda, entonces sí te habríamos dejado una paga. ¡Madre mia! lo que tienes que escuchar y sin rechistar. Si esta vez os ha parecido fuerte, agarraos que va la tercera. Fue después de la segunda operación, me ve otro médico y me pregunta varias cosas, me hace ejercicios con el brazo y como no puedo hacerlos, me dice: levántate, me levanto, empieza hacerme más cosas y cuando pasa delante de mi, tropieza y va a caer al suelo, y yo sin pensarlo, me tiro a cogerla y me hago daño en el brazo, la muy mamona me dice: no te preocupes, sino me caía, lo he hecho para ver lo mal que tienes el brazo y he visto que lo tienes muy bien porque sino no me habrías cogido. Yo no me podía creer lo que estaba diciendo esa tia. Le pregunto: ¿qué quería que la hubiera dejado caer?, ninguna persona, si es persona, haría eso, y me contestó: si estuvieras tan mala lo harías. Solo le dije: espero que la próxima vez que venga no me toque con usted y ojala que no tropiece porque sino...

jueves, 27 de agosto de 2015

"CAP. 28" (accidente)

Llegó el día (23/5/08), ya estaba otra vez en el mismo berenjenal, la diferencia es que ahora sería gratis, ¡menos mal! este viaje si reconocieron que había sido culpa de ellos. Me pusieron la dichosa batica, el gorro y los patucos. Me bajé a quirófano con un enfermero muy buena persona. Solo me decía: tienes que estar tranquila, y enseguida las lágrimas se me saltaban. Entonces llegamos al atranque: la anestesia querian local y les dije que ni harta de vino, ó me la ponían general ó no me operaba, y como me vieron tan nerviosa y tan atascada, al final me la pusieron. Todo fué igual que la primera vez. Por la tarde pasó a verme el médico y dijo que el brazo estaba muy mal, lo había vuelto a coser todo de nuevo y cortado otro trozo de hueso (en la otra operación también cortaron hueso), así que, se me iba a quedar el hombro como las escaleras del Corte Inglés.

lunes, 24 de agosto de 2015

"CAP. 27" (accidente)

El brazo iba cada día peor, así que la doctora me envió al especialista. Fui el 5/11/07 y tras ver todos los informes me dijo que no había otra solución: hay que operar. Aunque ya me lo imaginaba, se me cayó el alma al suelo, tantos gastos, tantos viajes, tanta rehabilitación y estaba otra vez en el punto cero, como sino hubiera hecho nada. Le dije que me pusiera en lista de espera y con anestesia general, a lo cuál me dijo que seguramente sería local.... ya veremos, dije yo para mi.

viernes, 21 de agosto de 2015

"CAP. 26" (accidente)

El 29/6/07 se resuelve el juicio y no me dan la razón. Le ponen a la hija de p... una multa de 15 días, con una cuota de 2€. Sí, sí, 30€ en total, ¿qué os parece? (y eso que me decían que la cosa no estaba amañada). Mi abogado dice que se puede interponer recurso de apelación a Murcia, pero me costaría más dinero, y le digo que así lo haga (este abogado no es de la compañía, lo contraté aparte porque el otro no hacía nada). El 26/7/07 hace el recurso de apelación y solicita entre todos mis gastos y las secuelas que había valorado el forense que yo contraté un total de: 35.898'63€ y para la hija de p... la pena de multa de 2 meses a 2€ y retirada del permiso de conducir por 3 meses, más el pago de las costas.

jueves, 13 de agosto de 2015

"CAP. 25" (accidente)

Al día siguiente voy a mi doctora y le cuento lo sucedido. No se lo podía creer, y yo con un dolor que no me podía aguantar. Le digo que me mande una resonancia para comprobar lo que yo sospechaba. Como me vio tan mal me la mandó. El 26/5/07 me dieron los resultados y una vez más.... acerté. ¡Toma ya!. Después de tantas penas y tantos gastos, el brazo roto otra vez. Hay veces que llegas a un limite que no sabes si vas a levantar cabeza y ese día fue "una de esas veces". La doctora me mandó más rehabilitación a ver si la cosa mejoraba. Yo sabía que con el brazo roto todo empeoraría más, porque es ilógico rehabilitar una cosa rota, primero habrá que arreglarla y luego rehabilitarla, pero a ver quién le hacía la contra a la doctora.

martes, 11 de agosto de 2015

"CAP. 24" (accidente)

Seguía en rehabilitación. Una mañana voy a la mutua y sale mi fisio, me dice: hoy voy a probar algo nuevo. Me entró un escalofrío por todo el cuerpo que no sabía lo que era. Sigue diciendo: súbete a la camilla y acúestate pegada al filo. La veo que se remanga los dos brazos, echa el pie derecho hacia atrás, yo acojonada perdía porque no sabía que me iba hacer, me agarra el brazo con las dos manos y con todas sus fuerzas me da un tironazo que yo no sé como no se quedó con el brazo en la mano. ¡Ahí qué dolor, qué dolor más grande! noté como todo lo cosido me lo desgarraba, dí un grito que todos mis compañeros corrieron a ver que me pasaba. Estaba casi desmayada y una amiga me hacía aire con el abanico. Sentía mucho dolor y la muy imbécil solo se le ocurre preguntarme: ¿te has asustado?. Le digo: la que te has asustado has sido tú, porque acabas de romperme todo lo que llevaba cosido. Se puso colorada y me dijo que no, que solo iba a "desbloquearme" el brazo. Le dije que era la última vez que me tocaba y que volvería a confirmarle lo que yo le había dicho.

Quiero aprovechar para felicitar a todas las CLARITAS porque hoy es su santo.


jueves, 6 de agosto de 2015

"CAP. 23" (accidente)

A los pocos días me llama el asesor diciendo que ya estaba todo listo, esa misma tarde fui. Miro los papeles de mi cuenta pero como no me fiaba de ellos les dije que quería mirarlos tranquilamente, que me sacaran una fotocopia, Se los llevé a una graduada social, ella lo repasó y faltaban 150€, así que se lo comenté al asesor: mientras no esté esta cantidad no firmo nada. Se ve que llamó al jefe y este se puso flamenco (claro, la pavica le estaba dando caña) y dijo que fuera a la empresa a firmar. Llamé a mi abogado y subimos los dos junticos, cuando lo vio con el maletín, casi se le caen los huevos al suelo. ¿Quién es? me pregunta, mi abogado, le contesto, ahí se acabaron todos los problemas, me dijo delante de él que no había que llegar a esos extremos, que ellos me apreciaban mucho y que sólo se habían equivocado en la cuenta. Le dije: qué casualidad que ha sido a su favor, pero no importa, págueme y tan amigos. Y me pagó. 
Cuando veáis algo dudoso, llevar a un abogado a vuestro lado y veréis lo bien que os tratan, parece que sois marqueses, ja ja ja.